El lugar donde se crean los colores
Algún día veré el lugar donde se crean los colores,
El lugar de mi alegría.
Habrá unas escaleras hacia arriba, amplias escaleras de mármol,
y habrá una habitación
grande, y con arcos y que provoca la inspiración,
Habrá música, cien cuerdas bajo la dirección
de Carmen Dragon (1),
Habrá cien rubias, bailarinas
vestidas por Jean Louis (2),
y se oirá entre los pilares el frufrú de las muselinas.
Ese es el lugar: enormes calderos rebosantes de color
en los que adquiere matices chillones el inocente algodón,
escarlata y fucsia, violeta y oro,
verdes que hieren tus ojos y azules que te engañan haciéndote creer
que el mundo no tendrá fin.
Oh, este es el lugar donde todos tus sueños se hacen realidad,
Donde nada es como fue y donde todas las cosas desarrollan el potencial
de lo que pueden llegar a ser.
Esta es la materia del cambio, la materia misma,
y la puedes llevar a casa y tener en tus manos.
Ninguna pintura servirá, ninguna pintura se acercará siquiera,
cuando bordas para tu amado un corazón rojo rubí, y le dices:
«Este es el color – y la textura – de mi amor por ti.»
Sí. Este es el lugar donde se crean los colores.
Este es el lugar de la alegría.
(1) Músico y personaje del mundo audiovisual estadounidense.
(2) Jean-Louis Scherrer, creador parisino.